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8 consejos para separar tus finanzas personales de las de tu negocio

Separar las finanzas personales de las de tu negocio puede ser una tarea confusa y engorrosa pero absolutamente  necesaria para la salud de tu empresa. Aunque resulte tentador y práctico combinarlas, puede traer aparejados numerosos problemas. 

La combinación fatal.

Tener un mismo archivo para los gastos personales y los movimientos de dinero del negocio, cubrir gastos de la empresa con dinero de nuestro bolsillo, cargar combustible con la tarjeta de crédito corporativa, son algunas costumbres frecuentes para los que tienen su propio negocio.  El problema es ser organizado a la hora de pagar impuestos, establecer objetivos y cumplir con las metas propuestas.  Imaginemos por un momento que alguien nos paga con un cheque ¿Verdad que nos resulta mas confiable y profesional que sea emitido por una empresa que por una persona?  La contabilidad en estos casos también es una tarea ardua, si no conocemos de dónde proviene el dinero ni cual es su destino. Si acostumbramos a poner dinero de nuestros fondos para sortear inconvenientes en la empresa, tampoco sabremos si es rentable y puede sostenerse por sí misma.

8 consejos para  gozar de una buena salud financiera.

1- Archivos separados
Llevar registro de los gastos y los ingresos personales y de la empresa por separado facilita la contabilidad, el pago de impuestos y una organización correcta que nos haga mucho más sencillo conocer la  evolución del negocio. Por ejemplo, las compras de supermercado para un evento con el personal o una reunión con clientes debe figurar en gastos de la empresa y debe constar dentro del presupuesto.

2- Cuentas bancarias separadas
Tarjetas de crédito corporativas, cheques, plazos fijos, cuentas corrientes. Es una muy buena idea tener entidades bancarias distintas para ti y tu negocio. Ademas de una cuestión de organización, te ayudara a llevar un control más eficiente del dinero.  Si esto resulta una tarea complicada, es necesario consultar con un profesional o contratar personal para tal fin.

3- Presupuesto
Asignar presupuestos para cada fin y cumplirlos es una buena práctica que ayuda a tener las cuentas en orden. Definir un plan y seguirlo al pie de la letra es lo mejor. Existen varias prácticas recomendables a la hora de organizar nuestro dinero, como las recomendadas por la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México)

4- Objetivos separados
Crear un plan de metas y objetivos personales y otro para el negocio ayudara a establecer un presupuesto necesario para cada uno.  Cambiar el auto es un objetivo personal, por lo que debería salir de tus ingresos. En cambio, contratar personal para una nueva sucursal, debe estar dentro de las metas de tu empresa y por lo tanto, incluido en el presupuesto.

5- Identificar ingresos y egresos
Saber cuál es el flujo del dinero  (cashflow) es elemental. Recibir dinero extra, cancelar deudas, hacer inversiones, compras, reparaciones o alquilar una oficina debe constar dentro de los movimientos financieros del negocio. Recibir dinero por la venta de un inmueble o de un auto de nuestra propiedad esta dentro de nuestras finanzas personales.

6- Asignarse un sueldo
Considerarnos como un empleado más, y establecer una posición y un sueldo para nosotros mismos nos da un margen mensual de dinero par los gastos personales. Al fin de cuentas, quizás en algún momento de nuestra empresa, debamos considerar un Gerente General y esta persona va a ganar un salario.  Claramente debe estar incluido dentro del presupuesto de la empresa, así será mucho más sencillo hacer una separación del dinero. Sirve para establecer un limite y aclarar de dónde proviene nuestro ingreso.

7-  Credibilidad y profesionalismo 
Si pretendemos que nuestro negocio crezca, debe tener una buena imagen. No resulta muy profesional tener un archivo con facturas, cupones y recibos y no saber de dónde provienen. Las cuentas claras y ordenadas siempre son buenas amigas de un negocio confiable. 

8- Reponer el dinero
Si decidimos hacer un depósito de dinero personal en el negocio debe considerarse como un préstamo externo. Se debe establecer cómo retornará el dinero, en que lapso de tiempo y bajo qué condiciones. Tal y como si el dinero hubiera provenido de un banco, por ejemplo. 

Conclusiones:

  • Las salud financiera depende principalmente de la organización y el orden.
  • Llevar archivos separados facilita el pago de impuestos.
  • Asignarnos un sueldo limita nuestro manejo del dinero.
  • Tener las cuentas claras es importante para saber si el negocio es rentable.
  • Y lo mas importante! Tener objetivos claros y metas definidas siempre es el norte de nuestro plan para que sea exitoso.